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La Mesa Ecuménica por la Paz

Hacia una praxis de unidad en el movimiento ecuménico colombiano

Sábado 27 de abril de 2013, por Omar Fernández

Desde el mes de abril de 2012 se vienen reuniendo mensualmente diferentes expresiones del movimiento ecuménico colombiano con la pretensión de generar un escenario de confluencia de las múltiples iniciativas de paz que históricamente, las iglesias y expresiones del ecumenismo, vienen impulsando.

Esta iniciativa resultó ser premonitoria, del proceso de paz entre Gobierno y FARC-EP hecho público en septiembre del presente año, situación que hace muy válido el objetivo planteado de que el movimiento ecuménico colombiano llegue con una sola voz y con un solo mensaje a los diferentes escenarios de paz que se puedan abrir y generar en el país.

Desde las primeras reuniones se fueron verificando las condiciones favorables y desfavorables que existen en Colombia para avanzar hacia una solución política del conflicto armado, enraizado y conectado irremediablemente con el conflicto social. Se fueron conociendo diferentes iniciativas y procesos que desde la sociedad civil se vienen impulsando, tales como la de Colombianos y Colombianas por la Paz, Indepaz, Planeta Paz, Congreso por la Paz, Asamblea Permanente por la Paz, y desde cada uno de ellos se fue viendo el papel que pueden y deben jugar las iglesias y el movimiento ecuménico en el escenario político de paz.

Simultáneamente a la discusión sobre la realidad del conflicto armado y de la guerra, en cada una de nuestras reuniones se fue construyendo un camino de acción que pudiera articular las diferentes iglesias y organizaciones con vocación ecuménica.

A continuación compartimos las diferentes propuestas que se han venido formulando y que bien pueden convertirse en una oportunidad de alzar la voz del movimiento ecuménico colombiano por la paz con justicia.

Foro Ecuménico por la Paz:

Se ha considerado pertinente y urgente propiciar un escenario que permita incidir en lo público, visibilizar el actor y el acumulado ecuménico, de tal manera que la sociedad en su conjunto, se sienta convocada y movida hacia un verdadero proceso de paz con justicia social.

Esto supone la realización de un encuentro nacional, con presencia internacional, que no solo nos permita construir un acuerdo de los mínimos sobre criterios y aspiraciones del movimiento ecuménico en torno al proceso de paz en Colombia, y de otro lado supone garantizar que estos acuerdos lleguen a la opinión pública y en especial a la sociedad colombiana y a los diferentes actores del conflicto.

Este Foro se entenderá como un proceso, más que como un acto, ya que supone todo un ejercicio de diálogo previo al interior del movimiento ecuménico para poder llegar a una mirada común de las principales ideas que deben expresar un enfoque de paz desde el más genuino sentido del evangelio, como de las principales acciones y prácticas comunes que deben acompañar este ideario ecuménico por la paz.

Estrategia unificada de acción ecuménica por la paz:

Hemos verificado la gran riqueza que existe en la multiplicidad de acciones que las iglesias y organizaciones ecuménicas vienen impulsando desde hace mucho tiempo en Colombia, desde las más locales, hasta las de carácter nacional e internacional.

Fruto del compartir de estas experiencias, se ha venido delineando lo que llamamos una estrategia común para la paz. Aquí algunos de los elementos a los que fuimos llegando en uno de los encuentros realizados:

  • Partir de una identidad espiritual, eclesial y ética. (Sal y luz a la manera de Jesús) para no perder un elemento que verdaderamente nos caracterice y diferencie de muchos otros actores sociales.
  • Ganar Confianza en las diferentes expresiones ecuménicas, dado que son muchas las situaciones de ruptura y prevención que hay en este sector, como en cualquier otro.
  • Construcción de estrategias a largo plazo, para no quedarnos en un coyunturalismo.
  • Desarrollar iniciativas de Incidencia política a nivel local, nacional e internacional que permita dar un salto cualitativo respecto de lo que ya estamos haciendo.
  • Crear escenarios de encuentro de lo ecuménico en las regiones y a nivel nacional, que supere los clásicos centralismos.
  • Conocer y debatir sobre las diferentes visiones que tenemos de la paz y del conflicto ya que verificamos que entre nosotros, como es normal, existen visiones diferentes sobre el tema. Esto nos llevará a construir y de-construir imaginarios en una nueva lógica marcada por la necesidad de llegar a ciertos acuerdos y consensos básicos.
  • Interrelacionarnos con otros actores sociales que trabajan por la paz, con la certeza de que no somos ni los únicos, ni los principales actores sociales que están trabajando el tema. Existen multiplicidad de actores que hacen aportes esenciales desde lo práctico y teórico con los cuales debemos interrelacionarnos
  • Hacer visible lo que hacemos y logramos y ser profundamente creativos. Debemos utilizar toda nuestra creatividad y los medios de información con los que contamos para sacar hacia lo público nuestras iniciativas, darlas a conocer, difundirlas y tratar de que impacten en la opinión pública.
  • Construcción de paz de abajo hacia arriba. Esta es una de las principales formas del trabajo popular cristiano, que nos llevará a construir desde lo pequeño, desde lo particular, que permitirá que cada sujeto pueda poner a jugar su opinión y su propia palabra.

Existen una serie de elementos o herramientas que pueden favorecer la implementación de esta estrategia y que son un acumulado nada despreciable con el que ya contamos:

  • Contar con el apoyo de un equipo de apoyo que ayude a elaborar la estrategia. En muchas experiencias se ha hecho un ejercicio muy cuidadoso de construcción de los procedimientos, las metodologías y hay gente que tiene mucha destreza al respecto y que pueden jugar un papel de facilitadores de tareas nada fáciles como esta de ponernos de acuerdo tantos actores.
  • Jornadas comunes de oración: Un planteamiento que se ha hecho es que hagamos recurso de un elemento característico de las comunidades cristianas y es lo simbólico, celebrativo profético.
  • Generar un hecho político: Existe la idea de que como sociedad civil, y dentro de ella el movimiento ecuménico, se pueda generar un hecho incuestionable que exprese una voluntad de avance decidido por un sendero de paz con justicia social. En este momento se viene hablando de la Ruta Común para la Paz, bien podría ser este un ejemplo.
  • Campañas y acciones públicas.
  • Identificar puntos comunes: Somos diversos y diversas y entonces es necesario tener claridad de que hay que encontrar esos elementos que nos aúnan y nos acercan e identifican, sin dejar de lado las diferencias y aun las contradicciones. Solo que debemos participar en los escenarios políticos de paz con una sola voz y unos planteamientos básicos de acuerdo y entendimiento.
  • Hacer un mapeo: Debemos partir de un reconocimiento de las múltiples experiencias locales, regionales y nacionales que desde el mundo cristiano existen y que se disponen a trabajar unificadamente por un ideal tan anhelado como es la paz. Este ejercicio permitirá reconocernos y socializar las experiencias y acumulados existentes.

Estas son algunas de las principales ideas que han acompañado este proceso de la Mesa Ecuménica para la Paz que los últimos miércoles de cada mes nos encontramos en las tardes en los diferentes lugares que las iglesias han propiciado. Seguiremos tercamente creyendo en que es posible construir un proyecto como Pueblo de Dios en medio del pueblo pobre que cree en un futuro de igualdad, de justicia y de una verdadera paz.